lunes 23 de noviembre de 2009

El Diccionario del Diablo

Amor

Demencia temporal culpable por el casamiento, o por el alejamiento del enfermo en las influencias bajo las que incurrió el trastorno. Esta enfermedad, de mismo modo que las caries y muchos otros achaques, sólo prevalece entre los pueblos civilizados que viven en condiciones artificiales: las naciones bárbaras, que respiran aire puro y comen alimentos naturales, son inmunes a sus ataques. A veces el amor resulta fatal, pero lo es más para el médico que para el paciente.

Ambrose Bierce

Esta joyita en vulgar forma de libro termina en mi Infierno casero.

para Augusto

La vida es una - dijo después de muerto.

domingo 22 de noviembre de 2009

Vuelven los clásicos

Para los/las comemierda,
para los/las incomibles,
para los/las inaguantables,
para los cobardes,
para los egoístas,
para los tímidos de mis cojones,
para los chimpancés,
para los gitanos,
para las envidiosas,
para los presumidos de la vida,
para los catalanes que te llaman a las 3 de la mañana:

Curso de Heterotopia Ocular

Les enseñaremos, simplemente, a mirar para otro lado, a tener una vida propia y a dejar de molestar a las demás. Como dice el inglés: get a life.

Las matrículas llevan abiertas desde siempre y nunca se cerrarán debido al gran número de personas que cada día cae en la trampa de apuntarse.

Traigan: un gorro de navidá, una piruleta y a la madre que les parió.

Al final del curso, les entregaremos un billete de sólo ida con destinación desconocida.

Lagartito estará presente sólo en forma virtual, porque a los ángeles no se les da bien perder el tiempo.

lunes 16 de noviembre de 2009

Barra de Herramientas

Un Tal Manu ha reutilizado la comunicación de windows para plantear su vida de ahora. Sus dos fundamentos principales son: Sí a todo y Cancelar.

En primer lugar, diré que su ocurrencia me parece simplemente genial.
Y más genial aún me parece que aprovechemos de ello (que no del chico), y nos entrenáramos.

Imagínense que, tras cerrar una historia, nos saliera la pregunta: Estás seguro de (querer cerrar la historia)- Sí - No. Y no habría ni peros ni esques ni quizás.

O que, entre los varios formatos, existieran Guardar como...capullo; Guardar como...lomejór; o Guardar como...Texto sin formato*. Y de ahí en adelante, los tags de la vida de uno.

Y abrir, cerrar, vista previa (mmm...), que pudiéramos Revisar, que pudiéramos Deshacer (los errores? bah).

Podría molestarme en revisar todo lo que el jodido mundo de windows tiene para enseñarnos.

Ojalá pudiéramos darle continuamente a siguiente, siguiente, siguiente...
Pero ojalá yo pudiera, una vez más, darle a anterior.

*esto va por los miles de correos, discursos, SMS, etcétera, que las diferentes mujeres que han pasado por mi vida han querido compartir conmigo.

domingo 15 de noviembre de 2009

Todo de ti


Siempre será el mismo retrato pero visto de otra manera.
La teoría de los puntos de vista. Menudo vecino tengo.

sábado 14 de noviembre de 2009

ES

La primera vez que entré dentro del espejo, tenía 4 años y no podía desprenderme del sillón -marrón terciopelo- de mi antigua casa. El pasillo semioscuro, lentamente, apoyando mis manos en las paredes de gotelé, una voz de mujer me dijo que al final habría algo.

Colgada entre la habitación de mi hermano y el baño chico, enmarcada en abedul, con los yesos colgando.

Yo me limité a leer. En ese momento, cuando aún no sabía nada, cuando toda mi vida se estaba yendo al traste, me limité a aceptar lo que aquel experimento me ofrecía. Siempre tuve la sensación de no tener que hacer nada especial para poder vivir una vida al máximo. siempre tuve la certeza de tener más de una vida que vivir.

Las primeras dos letras, y el resto borroso, o borrado.

Ahora estoy condenada a encontrarte cada vez que quiero escribir algo de mí.

domingo 8 de noviembre de 2009

Proyectar es una horterada

Una pantalla blanca, Norah Jones, el frío que cuela por los agujeros de la manta. Me basta tan poquito para ser feliz.
Colgué la peluca rosa; la noche se me había hecho particularmente larga. En mi cabeza revoloteaban el ruido de los tacones de mis compañeras, el jadeo del enésimo ecuatoriano borracho, y las arcadas de esa muchacha joven que acaba de llegar a Nueva York.
Broadway, el Boul Mich, el Soho... mundos repetidos en distintos puntos de un mismo mundo. Recorrí muchos kilómetros para llegar aquí, y no me arrepiento de cómo decidí ganarme la vida: ser una prostituta ambulante tiene sus ventajas; viajas, tienes un cutis siempre espléndido y nunca pagas un duro para dormir en un motel.

¿Anoche?
Anoche, sí...
...
¿Por qué lo hice? Pues porque quería pararme, un ratito por lo menos. Alquilé la casa, me hice camarera de ese bar, y a los dos días salía en pijama a pasear al perro. Hasta tengo vecinos...

Y mira, la maté porque ya no me gustaba esa peluca.